por Blanca Rosa Jiménez Villaseñor
En esta ocasión enfocaré el tema en cómo se dieron las manifestaciones artísticas en los movimientos sociales a inicios del siglo XX en nuestro país.
El tema que he seleccionado es precisamente el Muralismo, movimiento artístico que surge en México a principios del siglo XX por un grupo de pintores críticos al régimen porfiriano, y en lo artístico opositores a las nuevas tendencias, se desarrolla posterior a la Revolución Mexicana, donde se plantean nuevos valores sociales y políticos, en el que se trabaja con una visión nacionalista, figurativa y realista, en oposición a las corrientes abstractas que se estaban manejando en Europa y Estados Unidos después de la Primera Guerra Mundial, pero resaltando especialmente a la cultura popular mexicana y los movimientos revolucionarios.
Vayamos un poco atrás en el tiempo, para ver los antecedentes. Podemos decir que, en México en la época precolombina, ya había manifestaciones de muralismo, como ejemplos tenemos los de Bonampak en Chiapas; también los de Cacaxtla en Tlaxcala, etc. cuando se dio la conquista, utilizaron los murales en los conventos e iglesias para realizar de una manera más fácil la evangelización, y ya en el siglo XIX, el primer muralista fue Juan Cordero, que además de trabajar con los proyectos religiosos, lo hizo con temas filosóficos, él pintó un mural, a mediados de 1800, en la Escuela Nacional Preparatoria, que después fue destruido.
Como sabemos, México no es ajeno a lo que ocurre en el mundo; en Europa había un gran desarrollo de corrientes artísticas, pero simultáneamente, no dejaba de haber esos conflictos entre las naciones para demostrar su poderío, expansión por el control de los mercados a través de la ideología capitalista que dominaba al planeta, que si bien, ya había otras corrientes opuestas a esta ideología, como la socialista, era aún incipiente.
Nuestro país estaba muy influenciado por muchas de esas teorías y corrientes tanto en lo artístico como en lo social.
¿Qué ocurría en la época porfiriana respecto a lo artístico?
Europa ejercía una gran influencia en la cultura y las artes en México, donde todo tenía que ser una imitación de los estilos europeos, por este motivo, el gobierno porfiriano no se quedaba atrás, y auspiciaba con becas a los alumnos más sobresalientes para que se fueran a especializar a las academias de arte en el antiguo continente.
Uno de ellos fue Gerardo Murillo (Dr. Atl), que después de su regreso de Europa, estableció su estudio en la propia Academia de San Carlos y decidió darle un giro a esas tendencia europeas, persuadiendo a sus colegas, a transformar las técnicas y temas por una nueva conceptualización del arte, revalorizando la cultura popular mexicana, dándole un enfoque social.
Para romper con lo establecido, solicita al gobierno de Díaz que les permitieran pintar en edificios, pero esto no lo consiguieron, ya que la prioridad era lo arquitectónico que estaba de moda en Europa, como los estilos: ART Decó, el Romanticismo, el Art Nouveau y todo el eclecticismo, que estaba aceptado, dándoles preferencia a los extranjeros, como ejemplo: el Arq. Adamo Boari, quien diseñó y construyó el Palacio de Bellas Artes, el Palacio Postal (ahora Edificio de Correos); otro, el Arq. Silvio Contri con la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, 1904 – 1911 (ahora EL MUNAL), entre otros y uno que otro mexicano, como Antonio Rivas Mercado, que hizo la cúpula de la Academia de San Carlos en 1909.
En el Centenario de la Independencia de México (1910), Porfirio Díaz organizó una exposición de artistas españoles; lo que ocasionó una gran molestia de los artistas mexicanos encabezados por Gerardo Murillo (Dr. Atl), realizando una protesta ante la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, posteriormente, él organizó junto con otros pintores una exposición colectiva, en septiembre de 1910, en la Escuela Nacional de Bellas Artes (Antigua Academia de San Carlos – encontrándose en la actualidad, esas obras, en el Museo Nacional de Arte), la cual tuvo mucho éxito.
Después de esa exposición, Gerardo Murillo intenta realizar un Centro para la enseñanza Artística, con la finalidad de pintar en los muros públicos, lo cual se interrumpe por el estallido de la Revolución Mexicana; para 1911, además de las ideas que planteaba en el arte para que fuera original, nacional, de vanguardia, utilizando las novedades europeas, pero basado en las tradiciones mexicanas, le suma esa nueva conceptualización de lo político, y el carácter social, que la Revolución ofrecía.
Al igual que el Dr. Atl, había otros grupos de personajes críticos: filósofos, escritores, músicos, etc., contra el sistema porfirista, que promovieron una teoría popular de crítica social y política. Pero yo me concreto al análisis de la parte artística. Al Dr. Atl, se le considera el padre del muralismo, aunque no se haya dedicado a realizar murales, como tal, sí fue maestro de los más reconocidos muralistas mexicanos, como fueron: Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Montenegro, entre otros.
Si analizamos la situación cuando Álvaro Obregón toma el poder (1920 – 1924) y genera muchos cambios en lo social y en lo político, como: la distribución de tierras a los campesinos, la implementación de programas educativos para la población, la asignación de fondos para el fomento de las artes, entre otros.
Es nombrado José Vasconcelos como secretario de Educación Pública de México en 1921, el cual les adjudica a los artistas, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y a José Clemente Orozco, parte del fondo de las artes para que realicen murales con el concepto de educar al pueblo mexicano de una manera fácil, ya que en su mayoría era analfabeta (90%) y sobre todo, para generar una nueva identidad nacionalista, que buscaba consolidar las ideas sociales, así como, cambiar los pensamientos racistas y clasistas, donde los mexicanos estuvieran orgullosos de lo que había generado la Revolución, expresando el orgullo por la cultura mexicana.
Estos tres grandes artistas logran que el muralismo se haga muy famoso nacional e internacionalmente, ya que hubo recursos suficientes del Estado, pero en 1923, cambian a José Vasconcelos y nombran a José Manuel Puig Casauranc, quien le retira los fondos a Orozco y Siqueiros, apoyando a Rivera solamente.
Ante esta situación quisiera hacer un paralelismo con lo que ocurría en Rusia, después de la Revolución de octubre de 1917, cuando el poder lo toma la clase trabajadora y empieza a desarrollarse un sistema diferente, que busca el beneficio de las mayorías.
Enfocándonos en nuestro tema que es el arte, vemos que hay una similitud en la forma de expresar estos dos movimientos revolucionarios y los cambios que ofrecen para el pueblo, y uno de ellos es precisamente el muralismo en México y en Rusia los grandes murales, anuncios y esculturas, mediante una forma clara y contundente explicando visual y figurativamente los cambios que habían ocurrido en sus países, para que a las personas les quedara muy claro cuáles eran esos nuevos valores por los que habían luchado.
Pero en México, efectivamente en la realización de murales se originan muchas de esas ideas, de una manera narrativa visual donde se va plasmando toda la historia de nuestros pueblos, a partir de la conquista hasta esos momentos. Permítanme decirles que continuaremos con este tema para que ustedes cuenten con las herramientas suficientes para poder viajar en su narrativa.





