por Servando Ramírez García
Aquí, en México, todos deberíamos de saber acerca del tema de la migración porque todos conocemos a alguien que está en los Estados Unidos (EE.UU.) y que llegó a ese país de manera legal o ilegal; ya sean familiares o conocidos. Así que este problema no es extraño para los mexicanos, ya que estamos viviendo este fenómeno de manera directa o indirecta.
Las preguntas más frecuentes acerca de este tema son: ¿Por qué se migra? y ¿Cuáles son las razones? Y si tenemos un familiar que ya optó por la migración las respuestas posibles ya las tenemos, y las recurrentes son: por falta de oportunidades de trabajo para progresar en el lugar de origen, mejorar el nivel de vida, entre otras, por poner algunos ejemplos.
Hay dos maneras de migrar hacia los EE.UU. una es de manera legal y la otra ilegal; si quitamos los motivos vacacionales y en plan de negocios nos queda el del trabajo que muchos o la mayoría va a buscar.
El solo hecho de cruzar la frontera genera gastos y todo está planificado con el objetivo de llegar al país del norte para obtener un trabajo y, esto, lo que va a demandar, es un lugar para habitar y, lógico, la renta se debe de pagar.
La hostilidad hacia México (y otros países) a través de los migrantes, es un pretexto de los EE.UU. para culpar sin razón de los males que padece el país del norte a los extranjeros que llegan al él, principalmente indocumentados, así que, con dicho razonamiento, los inmigrantes son culpables de la inseguridad, la violencia (porque son delincuentes), de que supuestamente no pagan impuestos, el consumo de drogas y actualmente por el fentanilo; este es uno de los grandes problemas que actualmente tienen los EE.UU., que es el consumo de drogas y el gobierno actual busca culpables externos para justificar la demanda que tiene, y es fácil decir que es México, Canadá, China, entre otros países.
Actualmente México es puente y camino de paso para la migración internacional hacia los EE.UU., podemos ver en nuestro país a inmigrantes de Cuba, Haití, Venezuela, Colombia, Guatemala, El Salvador, Honduras por mencionar algunos; todos con el objetivo de alcanzar “el sueño americano” esto le ha generado a México problemas por falta de recursos para atender a la migración de paso, y ante la imposibilidad de no poder llegar a los EE.UU. algunos inmigrantes ya optaron por quedarse en nuestro país como su destino. Solo basta ver en nuestro alrededor, para ver inmigrantes que ya se han acoplado a la vida laboral de México, principalmente de manera informal.
Una de las medidas en contra de los inmigrantes en los EE.UU. es la imposición de gravar los envíos de remesas hacia los países de origen. Esto no solo afecta a los mexicanos sino a todos los extranjeros que se encuentran en los EE.UU., países que son afectados como la India, China, Filipinas y más. Primeramente, el impuesto o la propuesta era de 3.5% a 5%, actualmente parece que es del 6 por ciento. Si bien, gravar las remesas es una imposición de la administración norteamericana, el objetivo es golpear los ingresos de los inmigrantes con el pretexto de que no pagan impuestos.
La migración hacía los EE.UU. es el “chivo expiatorio” de todos los males de ese país; se les ha criminalizado, se les han hecho imputaciones de que son culpables del tráfico de drogas, y hay que percatarnos que el problema de la drogadicción en ese país es porque hay una gran demanda y mientras haya demanda de droga, habrá quien cubra esa demanda.
Al hostilizar a los inmigrantes ya sean legales o ilegales y señalarlos como culpables de los problemas del país, los EE.UU. están negando su origen. Como sabemos, los EE.UU. se construyeron con la llegada de colonos europeos y se sigue construyendo con la misma población que sigue llegando.
Los auténticos americanos son las naciones apaches que poblaron el territorio de lo que hoy son los EE.UU. antes de la llegada de los europeos, quienes les arrebataron sus tierras por la fuerza y a quienes, los hoy americanos, los mantienen hasta la fecha en reservas. Así los colonos europeos se abrieron camino para apoderarse de ese país que hoy son los EE.UU. y el único camino y opción era acabar con la población originaria o reducirla al mínimo y mantenerla en reservas como hasta la fecha sucede.
Es comprensible que los EE.UU. quieran tener el control de la migración y de los inmigrantes, esto solo se cumple con la migración legal que también ha sido hostilizada a pesar de estar legalmente en ese país. Una de esas medidas es revocar el permiso a más de 500 mil inmigrantes legales, principalmente estudiantes. En estos últimos días ha habido actos de represión y persecución en contra de inmigrantes, utilizando a la guardia nacional y a los marines para detener a personas en su lugar de trabajo, como hoteles y restaurantes. Estas acciones han generado protestas en contra de las redadas y arrestos. Las marchas de protesta en contra de estas acciones han generado roces con las fuerzas represivas de ese país, obteniendo con ello arrestos en contra de los manifestantes.
Los EE.UU. están en su derecho de hacer y tomar las medidas que quieran para tratar de controlar el fenómeno migratorio, pero algunas de las medidas que han implementado caen en lo absurdo: el despliegue de tropas en la frontera, aviones espía, helicópteros como en un conflicto bélico. Y México y el gobierno de nuestro país haciendo su parte de este lado de la frontera, por la presión de los EE.UU. con las fuerzas policiacas y el ejército para impedir el paso al vecino país del norte, dejando de lado la libertad de tránsito.
¿Cuál es el resultado de estas acciones? La respuesta es que el número de inmigrantes que cruzan la frontera ha disminuido significativamente. El problema es que se les hace ver como criminales y el uso de las fuerzas represivas en contra de ellos.
La migración es el “chivo expiatorio” de los grandes problemas de los EE.UU. y esto solo es generado por el sistema capitalista que necesita a la migración para sostenerse. La diferencia de salarios entre los dos países (México y EE.UU.) es un polo de atracción para cruzar las fronteras, para cubrir las vacantes de trabajos no atractivos para las personas nacidas en EE.UU. Pero hay un factor muy importante del que no puede prescindir el sistema capitalista de nuestro vecino del norte y es la demanda de fuerza de trabajo barata para que su sistema funcione.





