por Antonio Tovar León
Al abordar el tema del liberalismo debemos tener presente sus dos aspectos: el económico y el político. Pues si bien es cierto que el liberalismo económico es propio del orden social burgués, también es cierto que hay monarquías constitucionales que tienen su sustento en el liberalismo económico, es decir, con una economía capitalista. De igual modo, la república, como forma de gobierno de un Estado, no es exclusiva del régimen burgués, también existió en la Roma esclavista del mundo antiguo.
El liberalismo económico y político fue adoptado por la burguesía como bandera ideológica de lucha contra los privilegios del clero y la nobleza, pues el modo de producción feudal y sus instituciones se habían convertido en una traba, en un obstáculo para el desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas. Era necesario destruir las relaciones de producción feudales para cederles el paso a las relaciones de producción burguesas.
La ideología del liberalismo económico y político, inspiró las revoluciones burguesas del siglo XVIII y principios del XIX (1). Estas revoluciones tenían como objetivo central la independencia de las colonias inglesas, francesas y españolas, así como la destrucción del régimen de producción feudal y sus instituciones.
El liberalismo económico, en términos generales, plantea la no intervención del Estado en la vida económica, la cual debe quedar exclusivamente en manos de los particulares. Con esta posición se reduce la actividad del Estado a cuestiones meramente de seguridad, es decir, la función del Estado es velar por la paz y tranquilidad de la población de un país, vigilar y proteger los intereses de la ciudadanía, así como la defensa de la nación de los ataques e intervenciones de las potencias extranjeras.
Las ideas de los autores del liberalismo económico clásico surgen del desarrollo de las fuerzas productivas que se venían gestando al seno mismo del feudalismo. Esto lo sintetiza de manera magistral Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista.
En la medida que se desarrollaban las fuerzas productivas (2), el intercambio se intensificaba a grado tal que el comercio ya no únicamente se llevaba a cabo por tierra sino por ultramar. La organización gremial de la industria, surgida en el feudalismo, ya no podía cubrir la demanda de mercancías, la cual iba en aumento con el surgimiento de nuevos mercados, su lugar fue ocupado por la manufactura. Pero en la medida que los mercados crecían más y más, y con ellos la demanda de mercancías, tampoco la manufactura fue suficiente, ésta tuvo que ceder su lugar a la gran industria moderna, la cual utilizaba las máquinas movidas por vapor y había introducido la división del trabajo al interior de la empresa.
Cada etapa en la evolución de los procesos productivos de la economía mercantil requería del correspondiente progreso político: durante el feudalismo, estamento político; en la comuna, asociación armada autónoma; en otros sitios República urbana independiente, tercer Estado tributario de la monarquía, hasta que, finalmente, ya consolidado el régimen de producción burgués, las repúblicas democráticas.
La nueva realidad, producida por los cambios operados en el modo de producción y el intercambio, motivó la actividad de intelectuales (3), de las más diversas profesiones, a tratar de dar una explicación de esa realidad; a conceptualizarla mediante la formulación de principios, hipótesis y teorías; a tratar de explicar el funcionamiento de la economía capitalista y los factores que intervienen en la producción de mercancías, el valor de las mercancías, la división del trabajo, la sobreproducción, las crisis económicas, el desempleo y la pobreza.
Las ideas del liberalismo fueron influenciadas por la fisiocracia – escuela de pensamiento económico del siglo XVII – fundada por François Quesnay, quien afirmaba la existencia de una ley natural por la cual el buen funcionamiento del sistema económico estaría asegurado, sin la intervención del Estado.
A Thomas Hobbes (1588-1679), filósofo y político inglés, se le puede considerar como el precursor del liberalismo económico, pues en su obra Leviatán, dedica un capítulo a la economía, en donde manifiesta que “resulta ventajoso que el Estado se abstenga de intervenir en toda clase de negocios de carácter económico”.
Es en la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX cuando vemos aparecer las ideas del liberalismo económico clásico con Adam Smith, David Ricardo, Robert Malthus y Jean B. Say, que en términos generales plantean:
- La no intervención del Estado en la vida económica.
- Las crisis de sobreproducción como fenómeno pasajero de carácter transitorio, el cual se supera con la libertad industrial. “La libertad industrial bastaría por sí sola para prevenirlas”.
- La división del trabajo como forma de acelerar la producción, desde luego que esto tiene sus ventajas (maestría y destreza, economía de tiempo, inclinación a las invenciones y perfeccionamiento) y desventajas (monotonía y atrofia mental).
- La tierra, el trabajo y el capital son los factores que intervienen en todo proceso productivo.
- La miseria, hambruna y enfermedades son males originados por la intensidad del instinto de reproducción de la especie humana, pues mientras los alimentos crecen aritméticamente, la población lo hace geométricamente.
- Las mercancías tienen un doble valor: el valor de uso y el valor de cambio. El valor de cambio depende del trabajo necesario para producir una mercancía, pero a la vez depende también de la escasez.
Los factores que contribuyeron a la decadencia y destrucción del modo de producción feudal fueron: los grandes descubrimientos geográficos, el Renacimiento, la Reforma religiosa, la Aparición del Estado moderno y el Régimen colonial. Estos factores a la vez favorecieron el mercantilismo (4) y, por ende, a la burguesía.
Dueña la burguesía del poder económico, necesitaba conquistar el poder político y para ello se requería abolir las monarquías como forma de gobierno de un Estado, para ser sustituidas por las Repúblicas democráticas burguesas.
La burguesía adoptó y apoyó las ideas del liberalismo político, que pugnaba por la República democrática como forma de gobierno para un Estado, en tanto que rechazaba la monarquía, símbolo y baluarte de la servidumbre feudal. En cuanto a la soberanía, el liberalismo defendía la idea que ésta reside en el pueblo y no en el monarca.
En la República democrática, el poder, para su ejercicio, se divide en tres: Legislativo, Ejecutivo y Judicial. El poder Legislativo se deposita en un parlamento o congreso, integrado con representantes del pueblo, y su función es crear las leyes; el poder Ejecutivo se deposita en una sola persona, denominada presidente, y su tarea principal es ejecutar las leyes que expida el congreso (poder Legislativo), así como la administración pública; y finalmente, el poder Judicial, depositado en los tribunales, y su encargo es resolver las controversias -entre las personas por la violación de las normas jurídicas- mediante la aplicación de la ley.
________________________
Notas al pie
(1) Algunas de las revoluciones burguesas del siglo XVIII y principios del siglo XIX que fueron influenciadas por la ideología del liberalismo económico y político fueron: la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica (1775); la Revolución Francesa (1789); la Independencia de México (1810), previo a estas revoluciones está la inglesa con la ejecución de Carlos I y la revolución acaudillada por Oliverio Cromwell (1649-1659).
(2) Las fuerzas productivas las constituyen los medios de producción (medios de trabajo y objetos de trabajo) junto con la fuerza de trabajo.
(3) John Locke (1632-1704), filósofo y médico inglés, considerado como padre del liberalismo clásico; Adam Smith (1723-1790), economista y filósofo escocés, exponente de la economía clásica; David Ricardo (1772-1823), economista inglés, en sus Principios de Economía Política le dedica bastante al tema del valor; Robert Malthus (1766-1836), clérigo anglicano británico, tuvo una gran influencia en la economía y la demografía; Jean B. Say (1767-1832), escritor francés, por su obra Tratado de Economía Política, es considerado el fundador de la Escuela Clásica francesa; Montesquieu (1689-1755), filósofo y jurista francés, en su obra El espíritu de las leyes habla de la separación de poderes; Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), político suizo, escritor, pedagogo, filósofo, músico botánico y naturista, escribió la obra El Contrato Social…
(4) Al mercantilismo se le puede definir la teoría del enriquecimiento de las naciones mediante la acumulación de metales preciosos; prácticas económicas con el fin de conseguir la unificación política y el poderío nacional; teoría económica y a la vez una política económica, desarrollada principalmente en España, Inglaterra, Holanda, Francia e Italia, en los siglos XVI, XVII y XVIII.





