por Irma Martínez Ledezma
Ya finalizó el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y se habla de resultados de su gestión en materia educativa y lo más destacado es la reducción significativa del abandono y deserción escolar, esto es gracias a través del otorgamiento de becas de este gobierno. Buen logro el poder reducir o evitar que los estudiantes dejen de lado sus estudios. El problema es que la Constitución Mexicana en su artículo tercero habla de que existe la obligatoriedad que se debe de llevar a cabo en este país. (Sin olvidar que debe ser laica y gratuita)
Artículo tercero “… La educación inicial, preescolar, primaria y secundaria conforman la educación básica, ésta y la media superior serán obligatorias.”
¿Qué es lo que se puede entender por educación obligatoria? Si esto se aplicara como lo manda la Constitución el resultado sería que todos deberíamos tener ese tipo de educación y no es porque uno quisiera, se tendría que aplicar la ley para llevarla a cabo.
Estamos acostumbrados a vivir de manera cotidiana con la deserción escolar; ver, conocer a gente que por alguna razón no va a la escuela (casi siempre es por razones económicas); y peor, personas que no saben leer ni escribir o que de plano no hablan español, y esto es un indicador de que no pasaron por una escuela, ya que de haberlo hecho las hubieran obligado a hablar en español a las personas que no lo hablan. Se nos olvida o no queremos ver que en este país hay una educación que es o debería ser obligatoria, pero solo en la letra porque en la realidad no se cumple. Si la educación fuera realmente obligatoria se haría cumplir la obligatoriedad de la misma y sería una auténtica “cacería de brujas” para cumplir con este mandato constitucional que es uno de los pilares de la “Revolución Social” que supuestamente existe en México.
En el gobierno de Felipe Calderón se descargó la responsabilidad de estudiar a los mismos estudiantes llamándolos “ninis” o sea personas que ni estudian ni trabajan, sin tratar de averiguar o investigar los factores y/o motivos del porqué no se cumplen con estás actividades. Así el Estado y el gobierno se deslindan de cumplir con la Constitución en materia de educación obligatoria. ¿Qué se puede esperar de un gobierno neoliberal? La respuesta es simple, nada.
Ya finalizado el gobierno de AMLO, los resultados son la reducción del abandono de la deserción escolar gracias a las becas, pero no es suficiente y el argumento es que se debe de facilitar el acceso a la educación, pero de la obligatoriedad nada, ni una palabra de este gobierno. Posiblemente hay otras prioridades.
La constitución dice que la educación es un derecho, pero según este gobierno el acceso a la misma está garantizado. Así que si alguien no estudia es porque no quiere. Esto no es exactamente en lo que a la obligatoriedad se refiere, cada vez que tengamos conocimiento de una persona analfabeta o niños y jóvenes que no van a la escuela es una prueba de que la Constitución en lo que se refiere a la educación obligatoria no se cumple. Se habla de millones de pesos invertidos (más de 400 mil) para reducir la deserción escolar, pero todo esto siempre será insuficiente si no se aplica la obligatoriedad porque seguirá habiendo gente que no vaya a la escuela por muchas razones.
Ya finalizó el sexenio de AMLO y si bien seis años no fueron suficientes para revertir el daño del neoliberalismo, nos quedó a deber en este caso en materia de educación obligatoria.





